Termo


Un termo es un recipiente que se puede volver a cerrar manteniendo excelentes características de aislamiento térmico.

En vez de confiar solamente en un termo para aislar el interior del exterior, el envase sellado de hecho contiene un vacío. Un vacío no conduce calor en absoluto por conducción o convección, y la radiación, la otra forma de traspaso térmico, es mantenida al mínimo cubriendo las superficies internas del vacío con plata u otro metal reflexivo.

En teoría, un termo podía por lo tanto ser una aproximación a un aislante perfecto para su contenido, por ejemplo, manteniendo una taza de café caliente durante una década. En la práctica, sin embargo, la pared interior del recipiente debe encontrar la pared exterior, generalmente en la boca del envase, en la cual una leve conducción del calor ocurre entre las paredes interiores y exteriores (quedando el vacío en medio).

Los termos se han hecho históricamente de cristal aunque ahora también se hacen en el metal que los hace más duraderos y menos propensos a la fractura.

Historia

El termo fue inventado por el escocés sir James Dewar, mientras trabajaba como científico en la universidad de Oxford en 1892. Sin embargo, nunca patentó su invento que los científicos utilizaron para guardar sueros y vacunas a temperatura estable.

Los primeros termos para uso comercial fueron hechos en 1904 en que fue formada la compañía alemana, Thermos gmbH. "Thermos", que significa calor en griego fue el nombre elegido para el producto tras convocar un concurso de ideas. La marca concebida para el termo sigue siendo una marca registrada en algunos países pero fue declarada genérica en los Estados Unidos en 1963 pues se considera sinónimo de todos los termos en general.

Existe en la actualidad un variado numero de instrumentos que permiten determinar los parametros cambiantes asociados a la temperatura y son las llamadas termobalanzas.

termobalanza. Es un instrumento de medición utilizado para determinar el equilibrio de las temperaturas en diversos procesos y/o reacciones industriales y químicas. Esto es, a cambios de temperatura, cambio de peso (ganancia o pérdida). Están comercialmente disponibles diferentes diseños de termobalanzas que son capaces de proporcionar información cuantitativa sobre muestras cuyas masas van desde 1 mg hasta 100 g. Sin embargo, el tipo de balanza más común tiene tan sólo un intervalo entre 5 y 20 mg. Si bien el soporte de la muestra debe estar alojado en el horno, el resto de la balanza debe estar aislado térmicamente del horno. Un cambio en la masa de la muestra provoca una desviación del brazo, que cierra el paso de la luz entre una lámpara y uno de los dos fotodiodos. El desequilibrio resultante en la corriente fotodiódica se amplifica y alimenta la bobina E, que está situada entre los polos de un imán permanente F. El campo magnético generado por la corriente en la bobina devuelve al brazo a su posición original. La corriente amplificada del fotodiodo se recoge y transforma en información sobre la masa o pérdida dé masa en el sistema de adquisición de datos. En la mayoría de los casos los datos de masa frente a temperatura pueden representarse inmediatamente o almacenarse para una posterior manipulación o visualización.

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